Pensamientos y consejos para cuidar tu vida emocional.
Una app de bienestar que te hace sentir culpable cuando no la abres es como un entrenador que te grita cuando estás cansado.
Esta pequeña mentira social parece inofensiva. Pero cuando la repetimos una y otra vez, crea distancia — con los demás y con nosotros mismos.
No es que no nos queramos. Es que nunca aprendimos a hablar de lo que sentimos sin que se convierta en un reproche.
Cuando toda tu estabilidad descansa en una cosa, no pierdes un pilar. Pierdes el suelo.
Preguntamos "¿estás bien?" cada día. Pero "¿estamos bien, nosotros?" — esa pregunta, la evitamos.
Peleamos por los platos. Pero los platos nunca son realmente el problema.
El problema no es que no tengas nada que decir. Es que una página en blanco puede que no sea el formato adecuado para ti.
Tú lo llamas atención. Ellos lo llaman vigilancia. Ambos tenéis razón.